¿Cómo se detecta el síndrome del túnel carpiano?


El sedentarismo actual en la mayoría de los puestos de trabajo hace que muchas personas pasen en la oficina demasiadas horas en la misma posición. Esto ha provocado la aparición de una serie de problemas físicos y posturales derivados de malos hábitos ergonómicos.

Una de las molestias más habituales es la falta de movilidad en la mano de más uso, generalmente la derecha. Esto es debido a la utilización, de manera continuada, del ratón. Esta situación provoca una presión constante y excesiva en el nervio mediano, que es el encargado de gestionar el movimiento de toda la mano. Si el daño es prolongado, lo que en principio son unas ligeras molestias pasarán a convertirse en una sensación de hormigueo, entumecimiento o incluso en daño muscular en la mano y los dedos.

De todos modos, no solo la posición clásica del ordenador y el uso del ratón puede causar este problema ya que hay diversos factores:

  • La formación particular de cada túnel carpiano, debido a la herencia genética, condiciona que éste pueda generar molestias. La herencia es el factor más importante; los túneles carpianos son más pequeños en algunas personas y este rasgo puede repetirse en sus descendientes.
  • Otros factores como artritis, diabetes o desajustes en la glándula tiroidespueden hacer que el diagnóstico sea menos favorable.
  • Los cambios hormonales que produce el embarazo pueden provocar un desgaste en el túnel carpiano.
  • La edad. Como ocurre con otro tipo de patologías, esta dolencia está más presente en las personas mayores.

Por lo general, la mayoría de diagnósticos del síndrome del túnel carpiano coinciden en que esta patología no se presenta por una única causa, sino que es producto de la combinación de varios factores.

Jurisprudencia en la afección del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano ha estado los últimos años en entredicho, ya que desde el sector de los trabajadores se luchaba para conseguir el reconocimiento de esta patología como enfermedad profesional, ligada al trabajo. Hace unos meses, en julio de 2018, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha pronunciado al respecto, cambiando la consideración que se tiene de esta dolencia.  Según indican, reconocen «el síndrome bilateral del túnel carpiano como enfermedad profesional, en virtud del artículo 78 del Estatuto de los funcionarios de la Unión Europea (UE).

¿Cómo prevenir el mal del túnel carpiano?

Lo recomendable para evitar que aparezca esta molesta dolencia es empezar a hacer ejercicios que mejoren la movilidad, en este caso de la mano, y así evitar que la patología se haga real. De todos modos, si esta ya se ha manifestado, hay maniobras que pueden ser muy útiles para aliviar el dolor y mejorar la movilidad de la mano.

  • Estirar la muñeca: Sostener el brazo recto y sujetar los dedos con la otra mano. Se agarran los dedos con la otra mano y, de manera pausada, se doblan hacia atrás. De esta manera se estira la muñeca y también los dedos. Se recomienda mantener esta posición durante unos diez segundos y repetir unas cinco veces.
  • Estiramiento del extensor de la muñeca: Sostener el brazo recto y sujetar los dedos con la otra mano y, de manera pausada, doblarlos hacia abajo (con la palma hacia uno mismo) hasta que se sienta el estiramiento encima de la mano. Se trata de la posición contraria al ejercicio previo. Hay que mantener la posición durante diez segundos y realizar cinco repeticiones.
  • Encogimiento de hombros: Ponerse de pie con los brazos a los lados. Levantar los hombros hacia el lateral de la cabeza y mantenerlos en esa posición durante un segundo. Luego girar los hombros hacia atrás, como si se fueran a juntar los omóplatos. Mantener esta posición durante un segundo y volver a la posición inicial. Repetir este ejercicio veinte veces.
  • Extensión de los dedos: Este ejercicio consiste en juntar los dedos. Una vez que están en esa posición, hay que poner una goma alrededor y realizar el movimiento de abrir y cerrar los dedos teniendo cuidado de que no se caiga la goma. Repetir el ejercicio cuarenta veces.

Consecuencias del túnel carpiano

Como hemos comentado anteriormente, esta dolencia se puede manifestar de una manera motor y sensitiva, pero también neurológica. Entre estos síntomas se incluye la incapacidad para mover el pulgar en posición de pinza con los dedos y unir la yema de éstos con el pulgar por completo. También pueden aparecer calambres, sensaciones dolorosas en los dedos e incluso pérdida de sensibilidad. La intervención quirúrgica del túnel carpiano, si fuera necesaria, no tiene demasiadas complicaciones. Presenta un buen diagnóstico y mejora de manera real la movilidad del tendón y los dedos. El tiempo de recuperación de la misma se estima en unas dos o tres semanas.

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